Construye tu carácter. Tú puedes modelar tu vida. El carácter es poder, es influencia, conquista amigos. Con el carácter se obtienen liderazgo y apoyo.
El poder creativo es el privilegio de todas las mentes. Tus propios esfuerzos, guiados por tu aspiración, constituyen la trama y la urdimbre de tu destino.
No es la riqueza ni el poder, ni el mero intelecto lo que gobierna al mundo. Es el carácter moral, asociado con la excelencia moral, quienes realmente rigen todo el Universo.
Un carácter fuerte se forma por medio de pensamientos fuertes y nobles. Un buen carácter es el fruto del esfuerzo personal. Es el resultado de los propios empeños personales.
¡Oh hombre! Eleva tu vista en la dirección debida y utiliza leyes justas. Genera pensamientos positivos. Recuerda tu objetivo. Es muy fácil desviarse por las sendas laterales.
El carácter es el factor determinante de la victoria y la derrota, del éxito y del fracaso en todos los campos de la vida. Un hombre de buen carácter disfruta de la vida aquí y más allá.
Cultiva la atención y tendrás buena concentración. Una mente serena es la más adecuada para la concentración. Mantén tu mente serena. Se siempre alegre. Solamente así podrás concentrarte.
Los pensamientos son los ladrillos con los que has de construir el edificio de tu personalidad. El pensamiento determina el destino. El mundo que te rodea es el reflejo de tus propios pensamientos.
El hombre es dueño de su propio destino. Tú mismo, por el poder de tu pensamiento, creas tu destino. Pero puedes anularlo si quieres. Todas las facultades, energías y poderes están latentes en ti. Desarróllalas y hazte libre y grande.
Revístete de una naturaleza buena. Piensa bien de todos. Haz siempre buenas acciones. Sirve, ama, da. Haz felices a otros. Disfruta sirviendo a otros. Así cosecharás felicidad. Te verás rodeado de circunstancias y oportunidades favorables.
Pequeños actos amables, pequeñas cortesías, pequeñas consideraciones, pequeña benevolencia, cuando se practican habitualmente, dan mayor encanto al carácter que grandes conferencias, oratoria, discursos y exhibición de talentos desde el estrado.
Concentrarse es mantener la mente fija en una forma u objeto durante largo tiempo. Para hacer desaparecer las oscilaciones de la mente y algunos otros obstáculos que se encuentran en el camino debe practicarse la concentración en una sola cosa.
Todos los malos pensamientos conforman malos semblantes. Pero no hay que desesperar porque no existe oscuridad sin luz. Siempre hay una respuesta sublime a todas las necesidades humanas. Todo es posible para aquellos que creen en la posibilidad.
Cuanto más fuertes son los pensamientos más pronto fructifican. El pensamiento se enfoca y se dirige en una dirección particular y, en la medida en que se le enfoca y se le dirige de este modo, es efectivo el resultado de la tarea que se demanda.
El hombre no es un producto de las circunstancias. Sus pensamientos son los arquitectos de sus circunstancias. Un hombre de carácter construye una vida en cualquier circunstancia. Se afana y persevera firmemente. Camina hacia adelante con bravura.
31 comments:
Aprende a ver a Dios en todo lugar. Ese es el mejor alimento para la vista.
La belleza es esencialmente espiritual. La belleza auténtica yace en el propio corazón.
Libérate de la esclavitud del prejuicio que embota el intelecto y ofusca los pensamientos.
Sirve, ama, da, purifícate, medita, realízate.
El pensamiento es una fuerza vital y viva, la más vital, sutil e irresistible que existe en el universo.
Recuerda que en tu propia debilidad reside la fortaleza, por que siempre estarás alerta para salvaguardarte.
La influencia de los pensamientos en la concentración y reconstrucción del cuerpo es muy sensible y poderosa.
Cuanto más se sujetan los pensamientos, más se concentra la mente, y consecuentemente gana más fortaleza y poder.
Crece en los poderes de la mente. Interés, atención, voluntad, fe y concentración te aportarán los frutos deseados.
Ten fe en el propio esfuerzo y en la propia confianza. Con el poder de los pensamientos puedes determinar tu destino.
La humildad no es cobardía. Mansedumbre no es debilidad. La humildad y mansedumbre son realmente poderes espirituales.
Las personas felices y contentas son una bendición para la humanidad. Aportan felicidad a otros.
No pierdas ninguna oportunidad. Saca provecho de todas las ocasiones. Toda oportunidad está encaminada a tu desarrollo y perfección.
Siembra una acción y cosecharás un hábito. Cultiva un hábito y obtendrás un carácter. Cultiva un carácter y cosecharás tu propio destino.
El pensamiento es un puente que conecta lo humano con lo Divino. Tu cuerpo, tus negocios, tu hogar, son solamente ideas dentro de tu mente.
Todo hombre tiene su propio mundo mental, su propio modo de pensar, sus propias formas de entender las cosas y sus propias maneras de actuar.
Construye tu carácter. Tú puedes modelar tu vida. El carácter es poder, es influencia, conquista amigos. Con el carácter se obtienen liderazgo y apoyo.
El poder creativo es el privilegio de todas las mentes. Tus propios esfuerzos, guiados por tu aspiración, constituyen la trama y la urdimbre de tu destino.
No es la riqueza ni el poder, ni el mero intelecto lo que gobierna al mundo. Es el carácter moral, asociado con la excelencia moral, quienes realmente rigen todo el Universo.
Un carácter fuerte se forma por medio de pensamientos fuertes y nobles. Un buen carácter es el fruto del esfuerzo personal. Es el resultado de los propios empeños personales.
¡Oh hombre! Eleva tu vista en la dirección debida y utiliza leyes justas. Genera pensamientos positivos. Recuerda tu objetivo. Es muy fácil desviarse por las sendas laterales.
El carácter es el factor determinante de la victoria y la derrota, del éxito y del fracaso en todos los campos de la vida. Un hombre de buen carácter disfruta de la vida aquí y más allá.
Cultiva la atención y tendrás buena concentración. Una mente serena es la más adecuada para la concentración. Mantén tu mente serena. Se siempre alegre. Solamente así podrás concentrarte.
Los pensamientos son los ladrillos con los que has de construir el edificio de tu personalidad. El pensamiento determina el destino. El mundo que te rodea es el reflejo de tus propios pensamientos.
El hombre es dueño de su propio destino. Tú mismo, por el poder de tu pensamiento, creas tu destino. Pero puedes anularlo si quieres. Todas las facultades, energías y poderes están latentes en ti. Desarróllalas y hazte libre y grande.
Revístete de una naturaleza buena. Piensa bien de todos. Haz siempre buenas acciones. Sirve, ama, da. Haz felices a otros. Disfruta sirviendo a otros. Así cosecharás felicidad. Te verás rodeado de circunstancias y oportunidades favorables.
Pequeños actos amables, pequeñas cortesías, pequeñas consideraciones, pequeña benevolencia, cuando se practican habitualmente, dan mayor encanto al carácter que grandes conferencias, oratoria, discursos y exhibición de talentos desde el estrado.
Concentrarse es mantener la mente fija en una forma u objeto durante largo tiempo. Para hacer desaparecer las oscilaciones de la mente y algunos otros obstáculos que se encuentran en el camino debe practicarse la concentración en una sola cosa.
Todos los malos pensamientos conforman malos semblantes. Pero no hay que desesperar porque no existe oscuridad sin luz. Siempre hay una respuesta sublime a todas las necesidades humanas. Todo es posible para aquellos que creen en la posibilidad.
Cuanto más fuertes son los pensamientos más pronto fructifican. El pensamiento se enfoca y se dirige en una dirección particular y, en la medida en que se le enfoca y se le dirige de este modo, es efectivo el resultado de la tarea que se demanda.
El hombre no es un producto de las circunstancias. Sus pensamientos son los arquitectos de sus circunstancias. Un hombre de carácter construye una vida en cualquier circunstancia. Se afana y persevera firmemente. Camina hacia adelante con bravura.
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